|
Fue modelo de Billiken entre 1973 y 1976.
Con su look natural e inocente pronto se convirtió en el
ídolo de los niños de entonces. Tal hecho lo llevó
a rechazar la millonaria propuesta de Playboy para que posara
totalmente desnudo en la página central. Fue un acto de
entereza moral y buenas costumbres, que lo enorgulleció
y del que se arrepintió posteriormente para toda su vida.
Fue entre esos años, precisamente en 1974, que el sello
Viryin le ofreció la posibilidad de grabar un larga duración.
Las bateas se estremecieron al ritmo de sus cortes de alta rotación:
"Oye Niño" y "Misia Pepa". Semanas
después, llegó al tope de los charts con "Haciendo
Monadas".
Pero, como suele ocurrir, tanto éxito se volvió
en su contra. Las presiones lo llevaron a las drogas. Fumaba más
de 50 bananas por día. A eso se le sumaba el alcohol. El
mono Giménez se tomó todo el vino.
Años después un popular cantante reflotaría
la historia, pero su alusión a este personaje pasaría
inadvertida.
Tras muchos años de dormir la mona, hoy vuelve renovado:
más joven, pelirrojo y de ojos claros.
Sus últimas declaraciones fueron: "Me siento más
mono que nunca".
|