Nada de exotismo culinario, recetas de cheffs
internacionales ni ingredientes innombrables que pasmarán
al almacenero más avezado en el rubro. La cocina es sencillez,
ingenio y sobre todo, buen gusto.
Hoy aprenderemos
a sorprender a nuestros amigos con una receta fácil
de hacer, de comer y de atorarse.
1º.
Vamos a necesitar para el relleno: unos cuantos panchos
ya hechos y aderezados. Luego amasaremos y estiraremos
una masa cualquiera para las tapas.
2º.
Cortamos la masa para formar las tapas cuidando que el diámetro
sea suficiente para que quepa todo el pancho. Si no tenemos
un cortapastas adecuado podemos usar un balde
o un paragüero.
Colocamos los panchos en las tapas como indica la figura.
3º.
Armamos la empanada cerrando de la forma
que más nos guste. Podemos hacer el clásico
repulgo pellizcado o aplastar los bordes con un tenedor
o mejor aún, un rastrillo. Si el relleno nos quedó
muy próximo al borde, podemos poner un poquito de
pegamento para evitar que las empanadas se abran durante
la cocción.
4º. Podemos
personalizar la empanada repujando con el tenedor el nombre
del destinatario, su apodo o sus iniciales. En el caso de
que el comensal no acuda a la cena, con sólo colocarle
una estampilla, podrán enviarle sus empanchonadas
por correo.