La antropóloga
y coiffeur Marilú Laurokovskaia, doctora en peluquería,
publicará los relatos de sus viajes de placer por el espacio. Como
anticipo les ofrecemos el capítulo de los recuerdos y souvenirs
que atestiguan sus extraños periplos.
Peine
marciano
¿Acaso creían que era una cuchara? Yo también
lo creí así y fueron muchas las burlas que provoqué
entre los marcianos cuando estando en un bar del microcentro de Marte
revolví el café con este elemento. Luego comprendí.
Y ya de regreso en casa quise divertir a mis amigos revolviendo el café
con un peine de los nuestros. Pero no sólo no se rieron, sino que
dudaron de la procedencia de este souvenir y de mi estado mental. Yo creo
que en el fondo es envidia.
Neptunianos
o Neptuneños
La pregunta me surgió durante el viaje, y fue lo primero
que pregunté al bajar del óvnibus. La respuesta
correcta no era ninguna de las dos. "Llamame Roberto", me dijo
el único habitante del planeta, y me regaló cientos de estos
souvenirs para promocionar el turismo, así no se siente tan solo.
Cuando le pregunté qué era, se asombró de que no
lo comprendiera. "Es un portagarrafa de bolsillo", me dijo.
¿Qué
gusto tiene la sal?
La respuesta puede parecer obvia, pero no es universal. Este
simpático potecito que adquirí en Carrefour Saturno, contiene
la sal fina con la que iba a condimentar el asadito de este domingo, pero
al abrir la tapa unas pizquitas cayeron sobre la mesada de la cocina y
la agujerearon.
Así que no les puedo contestar qué gusto tiene, pero parece
poseer las propiedades de un laser. Mañana verificaré si
corta vidrio.
Al
fin algo es lo que es !!!
Sí, este es un gorrito!! Un auténtico piluso plutoniano!
Podrán deducir entonces que los habitantes de Plutón se
nos parecen. En parte. Y digo en parte ya que cada persona terrestre es
una parte del cuerpo humano -perdón, plutoniano- de los lugarenses.
Es decir, que con este gorrito cubren una de sus cabezas, pero les estarían
faltando 5 más. El costo de vida es altísimo aquí,
se les va todo el sueldo en shampú y aspirinas.